Con motivo del seminario Kapuscinski, celebrado los días 6 y 8 de Mayo, la Universidad Miguel Hernández de Elche recibe la visita de La profesora y Dra. Agata Orzeszek, tarductora de los libros de Kapuscinski al castellano y la profesora, periodista, hispanista y filóloga polaca Malgorzata Kolankowska. Gracias a la colaboración de ambas en el seminario del escritor y periodista Ryszard Kapuscinski, los alumnos de la Universidad Miguel Hernández de Elche pudieron conocer más al autor y su obra en Polonia.

Cartel del I Seminario Kapuscinski
Malgorzata Kolankowska fue la primera en exponer las obras y vivencias que Kapuscinski llevó a cabo a lo largo de su vida. Le definió como un reportero ensayista y añadió que él había sido el “periodista del siglo”. Hizo una especial mención al Premio Príncipe Asturias de Comunicación y Humanidades que le fue otorgado y en el que se encontró con Gabriel García Márquez, a los que nombró como “los dos grandes hombres del mundo literario”.

De izda. a dcha. Malgorzata Kolankowska y Agata Orzeszek
Por su parte, la Dra. Agata Orzeszek, traductora de todas sus obras al castellano salvo Los cínicos no sirven para este oficio, habló de las peculiaridades literarias que tienen las obras de Kapuscinski. Citó al escritor como un suma y sigue e hizo mención de otros autores como Mivosz, que señalaban que “Kapucinski abre el reportaje”. Nombró también el Premio Doctor Honoris Causa que le fue concedido por la Universidad Ramón Llul y leyó un trozo de su gran obra El emperador, en el que el autor muestra el sentido de la guerra a través de la piel de un campesino. Agata Orzeszek señaló el libro Los argonautas del Pacífico Occidental debido a que su autor, Bronislaw Malinowski fue uno de los padres del periodismo para Kapuscinski. Concluyó su ponencia señalando que Kapuscinski, gran escritor y periodista, era una gran lector de poesía (Balzac y Standhal, entre sus favoritos) aunque resaltó que su afición a la lectura se dio en avanzada edad.

Dra. Agata Orzeszek durante su ponencia


Aquí tienen lugar los conceptos políticos frente a los étnicos entre las repúblicas. Apoyado en sus vivencias, Kapuscinski reflexiona aquí de los términos nacionalismo, religión y racismo, los que comenta como “las plagas que amenazan al mundo”. Además, sufre el momento de la Perestroika y la caída final de la República Soviética a sus pasos. 
































